2016-04-25 12.30.29

Sobre el embajador de marca

Cuando planeamos crear nuestra consultoría basándonos en nuestra experiencia en marcas, formación y desarrollo e implicación de los empleados en las marcas, hablamos y discutimos mucho sobre lo necesario que era que las marcas se comuniquen con el cliente no solo a través de los anuncios que vemos en las revistas, televisión, videos, pancartas, etc. sino que todas las personas que trabajan en la organización deberían ser los que también personifiquen la marca en la que trabajan tal y como lo hace un embajador de marca

¿Qué es un embajador de marca?

Bueno, un embajador de acuerdo con la Real Academia Española es:

  1. Una persona, entidad o cosa que por ser característico de un lugar o país se considera representativo de él.
  2. Persona con el mayor rango en el servicio diplomático que representa ante otros estados al Estado que lo nombra.

Nuestra definición de lo que es un embajador de marca basándonos en estas definiciones es la siguiente:

Persona dentro de una organización que representa ante otras personas –clientes, colegas, amigos- a la organización en la que trabaja y se considera representativa de la marca.

Esta definición nos da a entender que TODA persona que trabaje para la organización debe conocer la historia de su marca, los valores que representa, las emociones que la marca desea transmitir y la visión que tiene la marca en el futuro. Y este conocimiento integrarlo con sus propios valores haciendo de su trabajo algo más grande y representativo que el trabajo mismo.

¿Y quién debe de ser embajador de su marca? Mi respuesta es TODAS las personas que trabajan para ella. El consejo directivo, los asistentes, los jefes de departamento, el personal de recepción, el equipo comercial… todos. Todos son parte y co-crean el futuro del gran ente que es la marca.

Pero un amigo me dijo, “entonces, ¿lo que tú quieres es que todas las personas que trabajan en la empresa, se vistan igual, hablen igual y que canten el himno de la empresa antes de empezar a trabajar?” Bueno, depende de la marca y sus empleados. Yo me acuerdo muy bien que cuando trabajaba en Levi Strauss cada viernes nos teníamos que poner nuestros Levis al trabajo, algo que orgullosamente hacíamos y cuando trabajaba para Montblanc hasta el portero firmaba cada entrada con una Montblanc, algo que llenaba de admiración a las visitas y de la misma manera cada vez que recibía yo a un grupo para ser formado yo me vestía de blanco y negro -los colores de la marca. Asimismo, cuando era yo visiting scholar en las Naciones Unidas todos soñábamos con finalmente tener nuestro pasaporte azul celeste, porque sabíamos lo que esto representaba. ¿Por qué hacía esto? Porque amaba la idea de ser parte de la marca. Amaba el hecho de pertenecer a una idea que era más grande que mí misma y amaba vestirme de esta idea tanto interna como externamente.

Y es así como cada embajador de un país pone  “sello” en su función, nosotros también creemos que cada persona es única. Única dentro de la organización en la que trabaja, única en su equipo y única en su organización. Así como cada hoja de un árbol es única e irrepetible, así cada persona lo es y le pone su sello en el equipo que trabaja, en la organización y es esta unicidad de la persona la que contribuye al crecimiento y desarrollo de la marca en la que trabaja y la hará cada vez más grande.

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