Generosdad

Generosidad, Compromiso y Éxito

Muchos de vosotros recordarán a Gordon Gekko y película de “Wall Street”. Para aquellos de vosotros que no la habéis visto, os recomiendo que la veáis. Aquí es uno de sus discursos más famosos en el que habla de la avaricia.

“La cuestión es señoras y señores que la avaricia – a falta de una palabra mejor – es buena, es necesaria y funciona. La avaricia clarifica y capta la esencia y el espíritu de la evolución. La avaricia, en todas sus formas: La avaricia de vivir, de saber, de amor, de dinero es lo que ha marcado la vida de la humanidad…”[1]

https://www.youtube.com/watch?v=HraaYH-sJBI

La avaricia solía ser un comportamiento vergonzoso, al menos para aquellos educados en un ambiente Cristiano y, como contraposición, la generosidad surge como una conducta de excelencia moral.

Sin embargo, no estoy aquí para recomendaros que escojan la generosidad en lugar de la avaricia porque esto hará de vosotros mejores seres humanos. Para lo que estoy aquí es para persuadiros que el ser generoso te hará más feliz y más sano que el ser avaricioso. Y, para aquellos de vosotros que os preguntáis porqué estoy usando este foro como una forma de púlpito amonestador, ésta es la razón: La generosidad será la entrada para, a largo plazo, tener una productividad más alta en las organizaciones y esto será beneficioso para toda la sociedad en general.

Así que, ¿ser más feliz, más sano y más rico? ¿Hay algo mejor que esto?

En un párrafo, ésta es mi historia: Yo nací generoso (con mi familia – mi perro incluido- mis amigos y en el trabajo) y, ser así, me produce una inmensa felicidad. La avaricia está tan lejos de mi naturaleza, que varias veces me he sentido una persona rara y me he preguntado varias veces, si habría algo malo en mi ADN.

Así que me decidí a investigar sobre el tema y ¡he descubierto que la ciencia me apoya! La ciencia me ha salvado y me ha dicho que no soy ningún extraterrestre. Simplemente soy una persona más feliz y más sana.

Les comparto mis hallazgos:

¿Sabíais que cuando haces una donación a una organización caritativa, tu cerebro reacciona de manera similar que cuando tienes sexo o comes chocolate? (Muchos de vosotros puede que preferís el sexo a la caridad, y puede que esté de acuerdo con vosotros). Los escáneres cerebrales que se usaron en el estudio, revelaron que cuando las personas tomaron la decisión de donar, parte de su mesencéfalo o cerebro medio se iluminaban – la misma región que controla las ansias de comida y sexo.[2]

Otra extensa investigación (la cual incluía aproximadamente a 5,000 personas) que fue realizada en la universidad de Notre Dame, también encontró que aquellas personas que habían sido generosas, tanto económicamente o de cualquier otra manera son más felices y sanas.

Sin embargo, ésta investigación también explica que –así como en yoga, meditación o mindfulness – es una práctica que para obtener el beneficio de ser más feliz requiere una práctica consistente de generosidad.

OK. Más sano y más feliz… algunos de vosotros, seguramente os estáis poniendo nerviosos: ¿Qué pasa con la productividad en las organizaciones? Aguanta conmigo unos segundos más.

COMO FUNCIONA LA GENEROSIDAD EN LAS ORGANIZACIONES

Nos es conocido de un conjunto de investigaciones cada vez mayor sobre psicología organizacional que un ambiente positivo tiene como resultado beneficios dramáticos para empleadores, empleados y para todas las personas que trabajan en las compañías, lo cual siempre es bueno. Sin embargo, las organizaciones necesitan ganar dinero, crecer y ser cada vez más productivas, ¿estoy en lo correcto? Ahora vienen las buenas noticias. Adam Grant, profesor de la universidad de Wharton ha realizado investigaciones sobre la generosidad en el ámbito corporativo y ha encontrado que la generosidad da como resultado un incremento en productividad, creatividad e innovación.[3]

En su libro “Dar y Recibir”, el identifica tres categorías de individuos: los Donantes (aquellos individuos que ayudan a los demás sin esperar nada a cambio; ofrecen asistencia, comparten conocimiento, y hacen presentaciones valiosas), Receptores (aquellos que se guardan su propio expertise y su tiempo, se llevan el crédito de las otras personas, tienen la creencia de que el mundo es competitivo, un lugar donde el hombre es el lobo del hombre), y los Equilibradores (aquellas personas que mantienen el balance entre el dar y recibir). Gordo Gecko, era obviamente un receptor.

Adam Grant concluye que el éxito hoy en día depende cada vez más de cómo interactuamos, como colaboramos con otros (esto es especialmente importante el mundo de las organizaciones hoy en día, donde el conocimiento, la innovación y la creatividad es la clave del éxito). La única manera de asegurarnos de ésas interacciones es apoyando comportamientos generosos (Donantes) y penalizando aquellos comportamientos codiciosos (Receptores).

¿Qué tal si ponemos todo esto en práctica en nuestra organización hoy? Inclúyelo como un valor de tu marca. Muchas organizaciones hoy en día ya incluyen una Declaración de Ciudadanía en sus páginas web: Organizaciones benéficas a las que la compañía dona, alianzas con otras organizaciones benéficas, o similar, lo que nos da una clave que la generosidad al exterior realmente funciona. Y es bueno que sea así.

Pero, vamos a pensarlo de nuevo. Hay ciertas preguntas que creo que podemos empezar a formularnos.

  • ¿Qué pasa conmigo y contigo? ¿Cómo estamos nosotros? ¿Practicas generosidad internamente? ¿Con tu equipo y tus colegas?
  • ¿Introduces clientes a tus colegas?
  • ¿Promueves las ideas de tu equipo junior?
  • ¿Haces la función de mentor para aquellos empleados más jóvenes que tú? (Aunque se lo que estás pensando: “¡A mí nadie me ayudo!” Pero éste es otro tema).
  • ¿Compartes información y las mejores prácticas con los demás?
  • ¿Demostramos gratitud hacia la generosidad de los demás?
  • ¿Dedicas parte de tu precioso tiempo a tus colegas?

La generosidad ciertamente está entre nosotros y podemos encontrar varios ejemplos de ello. Observa a tu alrededor y estoy convencida de que las personas más exitosas en tu vida, son también aquellos que practican la generosidad internamente y han hecho de la generosidad parte de sus vidas. Tal vez hasta parte de su marca personal. .

La generosidad ciertamente ha sido parte de mi vida y también parte de mi éxito personal y profesional.

Así que empecé este blog escribiendo sobre la generosidad como una conducta de excelencia moral, sin embargo, parece ser que debería de ser una prioridad para cualquier organización para que ésta sea más comprometida, más exitosa y más feliz.

Así es que debemos de considerar seriamente formas de compensar estas formas de generosidad.

Aquí viene mi propuesta: Establece un mínimo de horas al año para practicar formas de generosidad que te ayudarán a tener más éxito, a ser más feliz y a tener mejor salud. Recuerda la “paradoja de la generosidad”: Dando recibimos y aferrándonos perdemos.

 

[1] Gordon Gekko at the movie Wall Street

[2] [Dr. Grafman’s research on http://www.wsj.com/articles/SB10001424127887324009304579041231971683854].

[3] [“Give and Take”, his best selling book (Viking 2013)

 

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